Se llevará adelante un plan integral de infraestructura de agua potable y saneamiento para Neuquén capital, con inversiones que superan los 287.000 millones de pesos entre obras, equipamiento y proyectos a futuro.
El anuncio fue encabezado por el gobernador Rolando Figueroa, junto al intendente Mariano Gaido y la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves.
“La ciudad de Neuquén es la que más crece en la República Argentina. Es la ciudad más grande del sur argentino y la que tiene mayores expectativas de crecimiento futuro”, afirmó Figueroa. En ese sentido, explicó que el objetivo no es limitarse a resolver las necesidades actuales, sino anticiparse a las que tendrá la capital dentro de catorce años: “No es un plan para desarrollar obras entre 2027 y 2040: invertimos el año que viene para la ciudad que vamos a necesitar en 2040”.
El programa contempla la ampliación de las plantas de tratamiento Tronador y Bardas Norte, siete colectores cloacales y el acueducto Nexo IV, además de mejoras en los sistemas de potabilización, distribución y tratamiento de efluentes. Las intervenciones permitirán mejorar los servicios para unas 8.000 familias de 31 sectores de la ciudad.
La planificación responde a la presión que ejerce el crecimiento de Neuquén capital sobre los servicios básicos. La ciudad registra proyectos urbanísticos en trámite, edificios en construcción y nuevas superficies previstas para desarrollar durante 2026. A ese escenario se suma la llegada de familias que demandan acceso al agua potable, redes cloacales y un tratamiento adecuado de los efluentes.
El mandatario también puso el foco en la capacidad técnica del EPAS y en la tarea de sus trabajadores para sostener una política de agua y saneamiento a largo plazo. El organismo participa en la elaboración de proyectos ejecutivos, la planificación de las obras y la incorporación de tecnologías que permitan ampliar la infraestructura al ritmo que demanda el crecimiento poblacional.
Sostuvo: “Lo que tenemos que defender es la obra pública porque es necesaria. Hay gente que piensa que la obra pública no es necesaria. Imaginémonos qué sería la ciudad capital sin este desarrollo de infraestructura”.
Por su parte la ministra Leticia Esteves remarcó que la infraestructura debe acompañar tanto a los nuevos desarrollos urbanos como a las redes existentes. Explicó que el crecimiento de la capital y la llegada de nuevas familias incrementan la demanda de servicios esenciales, y destacó que el saneamiento tiene un impacto directo en la salud de la población y en la preservación de los ríos.
“La gestión del agua es prioritaria”, señaló Esteves, quien calificó la jornada como histórica por el récord de inversión anunciado. El plan, indicó, no se limita a ampliar el acceso al agua potable: también contempla mejorar el tratamiento de los efluentes para cuidar los cuerpos hídricos y hacer un uso más eficiente del recurso.
“Se anunciaron todas las obras de inversión, pensando ya en el Neuquén 2040, y pensando no solo en el cuidado del ambiente y lo que tenemos que hacer para preservar nuestros ríos y el uso más eficiente, sino también cuando uno habla de saneamiento y de tratamiento de afluentes, en definitiva, está hablando de la salud de toda una comunidad”.
Durante el anuncio estuvieron presentes el ministro Jefe de Gabinete, Juan Luis “Pepé” Ousset, el secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Hipólito Salvatori y el presidente del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), Emilio Molina. El organismo provincial tendrá un papel central en la planificación, ejecución y operación de las intervenciones.
Salvatori detalló que el paquete incluye más de 100.000 millones de pesos para plantas de tratamiento de efluentes cloacales, unos 38.000 millones de pesos para la refuncionalización y construcción de nuevos colectores, y alrededor de 120.000 millones para el sistema de agua.
En este sentido, explicó que la planificación comprende todo el circuito: la potabilización, los nexos que llevan el agua desde las plantas hasta las redes de distribución, los colectores y el tratamiento de los efluentes. También señaló que es necesario medir el uso del recurso para que las obras tengan la dimensión adecuada y no queden sobredimensionadas.
El anuncio también fue presentado como una discusión sobre el rol del Estado y las prioridades de inversión. Figueroa planteó que los dos modelos en debate son, por un lado, el de “sálvese quien pueda”, en el que cada persona debe resolver sus necesidades sin una respuesta pública suficiente; y, por otro, uno en el que el Estado planifica, invierte y garantiza infraestructura para acompañar el desarrollo colectivo. La diferencia se expresa en obras que no siempre son visibles, pero que determinan la disponibilidad de agua potable, el tratamiento de los efluentes y las condiciones ambientales y sanitarias de la ciudad.
“Ese es el desafío. La planificación es importante, pero también lo es tomar conciencia de todo lo que nos está pasando: ¿Qué Neuquén queremos?, ¿Qué modelo queremos: el de sálvese quien pueda o uno en el que el Estado esté presente para ayudarte?”, preguntó al auditorio mientras que subrayó su posición: “Yo ya elegí y voy a trabajar para que la gran mayoría de los neuquinos podamos lograr un futuro mejor”.

